La 89ª Convención Bancaria reunió a bancos, fintechs, reguladores y algunos invitados sorpresa bajo un mismo techo en Cancún. Tres días, mucho contenido y algunos momentos que vale la pena recordar.
Esto es lo que más destacó.
Día 1 — El número que ancla todo
El primer día fue principalmente de conexiones — buenas conversaciones, una final de pádel, caras conocidas.



Pero una diapositiva se quedó conmigo.
El 95.5% de los negocios en México son microempresas. Emplean al 41.5% de la fuerza laboral y contribuyen el 15% del PIB.
Y sin embargo, financiarlos sigue siendo uno de los problemas más difíciles sin resolver en la sala.
El problema no es el apetito. El problema es la visibilidad. Estos negocios son operativamente reales — emiten facturas, pagan impuestos, emplean personas — pero son invisibles para los sistemas que los prestamistas usan para tomar decisiones.
Lo que hemos visto en CRiskCo es que cuando usas los datos correctos, puedes ver estos negocios con suficiente claridad para actuar. Datos fiscales, historial de facturas, señales financieras reales del SAT. Una vez que empiezas a medir, los modelos mejoran, el proceso mejora, y más negocios obtienen acceso. Se acumula.
Día 2 — Compromisos, impulso, y una ausencia notable
El segundo día trajo a las figuras principales.
La presidenta Sheinbaum y el sector bancario se comprometieron a elevar la penetración crediticia del 38% al 45% del PIB. Es una meta significativa. La brecha entre donde está México y donde están las economías comparables ha sido documentada por años — este fue un compromiso público para cerrarla.
Se anunciaron varias medidas concretas:
Lo que estuvo casi completamente ausente: la banca abierta.
Para una conferencia enfocada en el futuro del crédito y la inclusión financiera, es una ausencia notable. Los compromisos hechos en esta convención — atender a microempresas, hacer crecer la penetración crediticia, construir un sistema financiero más inclusivo — no suceden solo con intención. Suceden cuando los prestamistas pueden realmente ver a los negocios que quieren atender.
Esa visibilidad viene de los datos. Datos fiscales, datos de transacciones, señales financieras que ya existen en el ecosistema del SAT. La infraestructura está ahí. En lo que la convención fue ligera fue en la conversación sobre cómo usarla.
Día 3 — Liderazgo, fracaso, e IA gestionando humanos
El último día entregó algunos de los momentos más memorables de la conferencia.
Ryan McInerney, CEO de Visa, hizo una declaración que probablemente definirá muchas conversaciones ejecutivas en los próximos años: "Gestiono 35,000 empleados y decenas de miles de agentes de IA." La implicación fue directa — el trabajo de liderazgo ya no es solo gestionar personas. Es gestionar humanos e IA simultáneamente, y construir organizaciones que puedan hacer ambas cosas bien.
Jorge Valdano — campeón del mundo, entrenador y una de las voces más reflexivas del fútbol — habló sobre el fracaso y el éxito de una manera que resonó diferente a la sabiduría habitual de conferencias. Su frase: "Le tengo más miedo al éxito que al fracaso. En el fracaso hay un error que nos hace reflexionar. Y en ese proceso hay aprendizaje." Fue un buen recordatorio de que las organizaciones que mejoran son las que tratan el fracaso como información, no como algo que evitar.
La conferencia cerró con Emmanuel y Mijares en el escenario — una sala llena, un momento genuinamente hermoso. Gracias a Círculo de Crédito por patrocinar y construir todo el escenario, y feliz cumpleaños a Juan Manuel Ruiz Palmieri.
Lo que me llevo
La 89ª Convención ABM dejó una cosa clara: hay un compromiso político e institucional genuino para expandir el acceso al crédito en México. Las metas están puestas. El capital se está moviendo. La infraestructura de pagos digitales avanza.
La pieza faltante en la conversación es la infraestructura de datos — específicamente, la capacidad de usar las señales financieras que ya existen (SAT, CFDI, cumplimiento fiscal, historial de facturas) para tomar decisiones crediticias sobre el 95.5% de los negocios que permanecen invisibles para los sistemas tradicionales.
Ese es el problema que CRiskCo fue construido para resolver. Y basándonos en lo que escuchamos en Cancún, las condiciones para resolverlo a escala son más favorables de lo que han sido en mucho tiempo.
Nos vemos en la ABM 90.
Fotos: Fernando Luna · Jesús Díaz
CRiskCo proporciona inteligencia de riesgo y cumplimiento para México. [criskco.com](https://criskco.com)